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Economia

👵 ¿Quién paga el ajuste? Los jubilados y pensionados fueron los sectores más castigados en febrero

Mientras Javier Milei y Luis Caputo celebran el superávit financiero obtenido por segundo mes consecutivo, los números revelan que el 35% del recorte al gasto público de febrero recayó en dos de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Mientras el Gobierno celebra su segundo mes consecutivo de superávit financiero, un informe realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) demostró que la mayor parte del recorte del gasto público de febrero recayó en los jubilados y pensionados, dos de los sectores más vulnerables de la sociedad.

En uno de los gráficos del informe de la consultora que dirige el economista Nadin Argañaraz se detalla la participación de cada rubro en la reducción interanual de gasto primario de febrero de este año, tanto en porcentaje como en millones de pesos, según los números del Ministerio de Economía y el INDEC.

Las jubilaciones y pensiones contributivas representaron el 35% del ajuste del gasto público en el segundo mes del año, con un total de $871.241.

«Desde el punto de vista del aporte al monto total ahorrado de $2,4 billones, los gastos que más se redujeron y más aportaron fueron jubilaciones y pensiones contributivas (-$871.000 millones), inversión real directa (-$384.000 millones), subsidios a la energía (-$217.000 millones) y transferencias de capital a provincias (-$198.000 millones). Entre los cuatro aportaron casi $1.670.000 millones a moneda de febrero 2024, es decir, el 69% del total ahorrado», señala el informe de IARAF.

En cuanto a porcentajes, además del 35% que pudieron los jubilados y pensionados, el recorte en inversión real directa fue del 16%, en subsidios a la energía se recortó el 9%, en transferencias totales a provincias el 13% y el 27% restante entre diversos rubros.

En el primer bimestre de 2024 se concretó el mayor recorte real interanual de gasto público de los últimos 30 años.

Por segundo mes consecutivo, el Gobierno alcanzó el superávit financiero en febrero

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este viernes que el Gobierno alcanzó en febrero y, por segundo mes consecutivo, el superávit financiero, como resultado del fuerte ajuste y la baja ejecución presupuestaria.

Tal como se esperaba, la continuidad de las políticas de recorte de gasto público que encaró el gobierno de Javier Milei en enero, arrojaron un resultado favorable para el segundo mes del año, aunque un poco más atenuado por el incremento del gasto previsional que representaron los bonos de $70.000 para los haberes mínimos de los jubilados.

A través de la red social X, Caputo compartió los números fiscales del mes finalizado y señaló: “El resultado primario fue de $1.232.525 millones y el resultado financiero de $338.112 millones”. Además, explicó que el resultado primario acumulado fue de $3.243.270 millones (0,5% PIB) y el resultado financiero acumulado de $856.520 millones.

Por otra parte, resaltó los indicadores clave del mes pasado en las cuentas públicas, los cuales concluyeron que “la variación de los ingresos totales en términos reales fue de -6,3% y la variación real del Gasto Primario del -36,4%”.

De esta manera, el titular de Hacienda explicó que en los dos primeros meses del año “la variación real de los Ingresos Totales cayó -2,5% y el Gasto Primario acumulado se redujo en un -38%”.

Cuánto deberían subir las jubilaciones para empardarle a la inflación del primer trimestre

Los jubilados y pensionados vienen perdiendo fuerte ante la escalada de precios, lo cual complica cada vez más sus posibilidades de llegar a cubrir los gastos del mes, sobre todo en muchos casos hacer frente a los medicamentos y la atención de su salud en general.

Si se toma en cuenta la pérdida que tuvieron los jubilados frente a la inflación en diciembre y enero, y que el aumento de 27% de marzo no llegó a cubrir, el Gobierno debería darles un incremento del 25% en abril y sumar la inflación de febrero (13,2%), es decir un aumento del 41,5%, incluyendo el bono, según un estudio del instituto IARAF.

Si esto sucediera, y las jubilaciones se ajustaran por inflación con un rezago de dos meses -como está previsto en los proyectos de ley-, quien cobra la mínima, incluido el bono, terminaría el año con un ingreso anual real prácticamente igual al del 2023. Y el jubilado sin bono terminaría el año con una pérdida del 16% respecto al 2023. Es decir que muchos miles de jubilados terminarían con un séptimo año consecutivo de pérdida de poder adquisitivo.

El cálculo del IARAF supone que los bonos quedarían alcanzados por esos aumentos. Por eso, el informe agrega que si el Gobierno otorga un incremento del 10% en abril, como anticipó Guillermo Francos, adicionalmente a la inflación de febrero, es decir un aumento del 24,5%, los jubilados con la mínima que cobran bono terminarán el año con una pérdida de poder adquisitivo del 10% respecto del 2023.

«En el caso de un jubilado que no cobre bono, la pérdida anual va a ser del 24%. Claramente, un plus del 10% no compensa la pérdida de los primeros 3 meses del año, siendo mucho peor la dinámica relativa del jubilado que no cobra bonos», sostiene el informe.

Con el aumento del 20,6% de la inflación de enero que quieren dar algunos proyectos de la oposición más la inflación de febrero (13,2%), el aumento en abril sería del 36,5%, suponiendo que son acumulativos. De lo contrario, el incremento sería del 33,8%.

Estos números son clave porque los distintos proyectos presentados en el Congreso no compensan la pérdida de compra de las jubilaciones y pensiones de los últimos meses, agravando el deterioro de los últimos años.

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