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Spotify comprobará que los usuarios del plan familiar vivan en la misma casa: el anuncio generó preocupación por la privacidad

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Una de las condiciones para los usuarios que tienen un plan familiar de Spotify es que todos vivan en la misma casa. Esto no había sido problema hasta ahora, pues la app comenzará a solicitar verificaciones de domicilio con el fin de comprobar que todos los miembros del plan viven juntos.

Desde hace casi un año, la app de música vía streaming comenzó a solicitar el acceso a los datos GPS bajo el pretexto de confirmar la residencia de sus usuarios, sin embargo, a partir de ahora, la la intención es que esa se vuelva una medida formal y constante.

En México, Spotify ha comenzado a enviar correos en los que anuncia que a partir del 10 de octubre entrarán en vigor los nuevos términos y condiciones. Algunos de los detalles de estos aspectos estarán relacionados con los requisitos de idoneidad y cómo se verifican.

“Con el fin de cumplir con los requisitos de una Suscripción familiar Premium, el titular de la cuenta principal y los titulares de las cuentas subsidiarias deben ser familia y vivir en la misma dirección“, se puede leer en los términos y se agrega que “de vez en cuando, podríamos solicitarle volver a verificar su domicilio particular con el fin de confirmar la vigencia de los criterios”.

En caso de que un usuario no acepte las condiciones, dispondrá de 90 días para cancelar su suscripción después dela fecha límite, la cual en México será el 10 de octubre. (Foto: Reuters)

En caso de que un usuario no acepte las condiciones, dispondrá de 90 días para cancelar su suscripción después dela fecha límite, la cual en México será el 10 de octubre. (Foto: Reuters)

Esto significa que Spotify hará uso del historial de direcciones del usuario para comprobar esta información. Cabe recordar que la medida entró en vigor desde el 19 de agosto en países como Irlanda y el 5 de septiembre en Estados Unidos.

Por otra parte, el servicio de música anunció que los usuarios inconformes podrán cancelar su suscripción hasta 90 días después del 10 de octubre, que es la fecha límite. Además, en caso de que no se respeten los criterios, Spotify podrá “rescindir o suspender el acceso al servicio del plan familiar”.

La comprobación de la dirección de los usuarios se realizará con la ayuda de Google Maps, confirmó la aplicación a través de su texto de términos y condiciones, mismo que ha llegado al correo de varios usuarios.

Este hecho ha encendido las alarmas respecto a la privacidad de los usuarios debido a la capacidad que tendrá una sola aplicación para conocer datos respecto a los lugares que visita en su vida cotidiana.

Esta medida tampoco contempla a los niños y menores en las problemáticas por la privacidad. (Foto: Archivo)

Esta medida tampoco contempla a los niños y menores en las problemáticas por la privacidad. (Foto: Archivo)

De acuerdo con una entrevista del portal Cnet con Christopher Weatherhead, líder tecnológico del grupo de vigilancia de Privacy International, “los cambios en la política le permiten a Spotify utilizar arbitrariamente la ubicación de un individuo para determinar si continúan residiendo en la misma dirección y no está claro con qué frecuencia lo harán, lo que significa preocupantes implicaciones de privacidad“.

Es importante resaltar el hecho de que lo referente a la ubicación es información particularmente confidencial, pues a partir de ellos tanto empresas como anunciantes pueden recibir datos sobre la vida personal de los usuarios.

Para aminorar las preocupaciones de la gente, Spotify dijo a través de un comunicado que los datos de ubicación estarán “encriptados y el propietario del plan puede editarlos según sea necesario”. Destacó que la información de localización únicamente es usada para comprobar el domicilio y no la almacenan ni hacen un seguimiento de las personas.

Otro asunto que, según el experto, no se contempla con esta nueva medida es la privacidad de los niños en los planes familiares contratados por sus padres. Esto “plantea el problema de que Spotify rastree inadvertidamente a niños y menores que no pueden legalmente consentir u objetar”, concluyó Weatherhead.

A partir de estas nuevas condiciones, es claro que Spotify busca tener más información sobre sus usuarios y no únicamente sus gustos musicales o los artistas que escucha con mayor frecuencia.

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Google one ahora crea una copia de seguridad automática de android

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Google One extiende sus beneficios de almacenamiento permitiendo realizar una copia de seguridad automática de nuestro dispositivo Android.

Esta dinámica se basa en la copia de seguridad que realiza Android pero con algunos plus interesantes. El backup que realiza Android es limitado ya que solo cubre algunas áreas seleccionadas como contactos, configuraciones, calendario, historial de llamadas, etc.

Pero quedan pendientes los MMS, las imágenes y vídeos. Y si bien el contenido multimedia lo podemos guardar de forma automática en nuestra cuenta de Google Fotos, esto no siempre es una solución. O te resignas a bajar la calidad del contenido multimedia para conservar el almacenamiento dentro de la cuenta gratuita o pagas por más espacio.

En cambio, Google One promete subir todas nuestras fotografías y vídeos en su calidad original. Y la misma dinámica aplica con los mensajes multimedia. Un bonus al que puede acceder cualquier usuario sin pagar un costo adicional.

Todo este contenido se podrá administrar desde la app de Google One. Recordemos que este servicio de Google ofrece varias ventajas interesantes, una de ellas es la posibilidad de añadir a los diferentes miembros de una familia en una misma cuenta.

Una dinámica interesante ya que permite administrar el espacio que se asigna a cada uno de ellos. Cada uno de los miembros podrá gestionar sus archivos de forma independiente y disfrutar de todas las funciones de Google One.

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Cómo es Incógnito, la joya que se creó para engañar a los sistemas de reconocimiento facial

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Incógnito. Así se llama la joya para el rostro que ideó la diseñadora y escritora polaca Ewa Nowak para engañar a los sistemas de reconocimiento facial.

Se trata de una estructura de metal dorado que se coloca sobre la cara con la finalidad de evitar ser detectado por las cámaras inteligentes que hoy en día están presente en presentes en las principales ciudades del mundo.

Las tres figuras que conforman esta suerte de máscara facial se ajustan al rostro del usuario. Se trata de dos círculos, unidos que se apoyan sobre las mejillas y una barra vertical que cubre parte de la frente.

“El objeto está diseñado para proteger la imagen contra los algoritmos de reconocimiento facial utilizados en las cámaras modernas instaladas en el espacio público. Es una especie de máscara hecha de latón, con la forma de la cara”, explica Nowak en su página web.

La joya tipo máscara se ajusta al rostro.

La joya tipo máscara se ajusta al rostro.

Esta imagen es parte de una iniciativa de la artista que busca concientizar sobre la necesidad de encontrar un poco de privacidad en un entorno cada vez más controlado. Los sistemas de reconocimiento facial hoy forman parte del espacio público y esto redefine el concepto de privacidad en relación a la imagen y los datos personales.

“El proyecto toca el tema de la vigilancia social y la protección de la propia imagen en lugares públicos”, destaca la artista. Según explica en su página, los tres elementos de metal que conforman la joya hacen que el rostro no pueda ser identificadas por los sistemas de reconocimiento facial.

“Este proyecto fue precedido por un estudio a largo plazo sobre la forma, el tamaño y la ubicación de los elementos de máscara para que realmente cumpla con su tarea. Al probar soluciones, utilicé el algoritmo DeepFace, que usa Facebook”, detalla la artista en su sitio.

Con este objeto la artista busca concientizar sobre cómo impactan las tecnologías de reconocimiento sexual en la vida de los ciudadanos.

Con este objeto la artista busca concientizar sobre cómo impactan las tecnologías de reconocimiento sexual en la vida de los ciudadanos.

Esta expresión artística, tal como menciona la creadora, es una forma de cuestionar el rol que tiene estas tecnologías en la vida diaria. El reconocimiento facial es parte del espacio público y al ocurrir esto, se redefinen los límites de lo público y lo privado.

Este mismo debate se podría llevar a otras instancias que van más allá del reconocimiento facial en sí: a diario nos movemos con un celular o smartwatch adherido a nuestros cuerpos, que tiene sensores, GPS y una tarjeta SIM. Todos elementos que nos mantienen conectados y generando, constantemente, huellas digitales y de otro tipo también.

Esos dispositivos son capaces de rastrear la vida online: las búsquedas que se hacen, los sitios que se buscan y mucho más quedan registradas, en mayor y menor medida allí, y nuestros perfiles digitales. Se puede graduar hasta cierto punto el rastreo digital, tomando precauciones (ajustando las configuraciones, utilizando VPN, etc) pero ser totalmente invisible para el universo web parece casi imposible.

Pero eso no termina allí: esa maraña de sensores que viven en el celular y otros dispositivos también pueden escanear la vida offline del usuario porque integran sensores de movimiento que, con la ayuda de apps se emplean para todo tipo de cuestiones: desde monitorear la frecuencia cardíaca hasta identificar cuánta actividad física hacemos cada día. Entonces ¿es posible esconderse completamente del Gran Hermano digital? Todo indica que eso se convierte en un objetivo muy difícil de lograr. La pregunta que hay que hacerse, tal vez, es si estamos dispuestos a renunciar a ciertas  comodidades del mundo virtual para dejar de ser identificados.

Y no dejar pasar por alto que, en ocasiones, el reconocimiento facial también se usa como mecanismo de vigilancia para perseguir a minorías. De nuevo, ¿el problema está en la tecnología en sí o en su aplicación?

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Una fotografía de @googleearth permitió recuperar el esqueleto de un hombre desaparecido en 1997

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Los restos de un hombre desaparecido en Florida en 1997 han sido localizados gracias a una captura de Google Earth, informó la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach.

El esqueleto de William Moldt, de 40 años, se encontraba dentro de un automóvil sumergido en un estanque de Wellington, junto al complejo de viviendas ubicado en The Grand Isles.

“Sorprendentemente, el vehículo había estado claramente visible en una imagen de satélite de Google Earth desde el 2007, pero nadie se percató de ello hasta 2019, cuando un inspector de propiedades vio el coche al revisar la zona en Google Earth”, explicó The Charley Project.

El automóvil estaba recubierto de sustancia calcárea, es decir, calcificado. Esto implica que llevaba mucho tiempo bajo el agua (Foto: The Charley Project)

El automóvil estaba recubierto de sustancia calcárea, es decir, calcificado. Esto implica que llevaba mucho tiempo bajo el agua (Foto: The Charley Project)

William Moldt llamó a su novia para decirle que llegaría pronto a casa, pero nunca regresó (Foto: The Charley Project)

William Moldt llamó a su novia para decirle que llegaría pronto a casa, pero nunca regresó (Foto: The Charley Project)

La organización no gubernamental The Charley Project cuenta con un archivo de más de 13.000 casos de desaparecidos en EEUU que se han quedado fríos, olvidados y perdidos en las carpetas de las comisarías. Uno de los nombres que figuraba en los archivos de la organización benéfica era el de William Moldt, un hombre de Lantana desaparecido en noviembre de 1997.

Aunque no acostumbraba a beber, aquella noche William Moldt había tomado varias copas de alcohol en un bar. Los testigos que estuvieron con él en el local, y que fueron interrogados tras la desaparición, dijeron a la policía que no parecía ebrio cuando se marchó.

La última persona con la que habló antes de extraviarse fue su novia. Él la llamó por teléfono sobre las 21:30 horas para decirle que llegaría pronto a casa. Pero Moldt nunca se presentó.

Cuando se produjo el siniestro, las casa que rodeaban el estanque estaban aún en construcción (Foto: The Charley Project)

Cuando se produjo el siniestro, las casa que rodeaban el estanque estaban aún en construcción (Foto: The Charley Project)

Las autoridades no facilitaron más información sobre el caso hasta el momento (Foto: WPTV)

Las autoridades no facilitaron más información sobre el caso hasta el momento (Foto: WPTV)

En 1997, Grand Isles aún estaba en construcción. Los pocos avances de la investigación hicieron que el caso se enfriara con el paso de los años, hasta agosto de 2019, cuando el inspector percibió en la imagen de Google Earth algo extraño dentro del estanque y alertó a la policía.

Al sacar el automóvil del agua, los agentes comprobaron que estaba completamente calcificado, lo que implicaba que llevaba mucho tiempo sumergido. En el interior, hallaron el esqueleto de William Moldt. El vehículo y los restos humanos fueron trasladados a  la Oficina del Médico Forense de Palm Beach para su procesamiento y análisis. Y hasta el momento no se han proporcionado nuevos detalles del caso, que recuerda al ocurrido recientemente en Canadá. 

William Moldt desapareció el 07 de noviembre de 1997 a la edad de 40 años (Foto: The Charley Project)

William Moldt desapareció el 07 de noviembre de 1997 a la edad de 40 años (Foto: The Charley Project)

En agosto, Max Werenka, un joven canadiense de 13 años, vio desde su tabla de paddle surf un automóvil sumergido en el lago Griffin. Cuando contó a un oficial de la Policía Montada Real de Canadá lo que había descubierto, el agente mostró sorpresa y desconcierto. En 2009, los cuerpos de un grupo habían sido rescatados del lago, pero recordaba que el automóvil había sido recuperado también. 

Días más tarde, los investigadores ya inspeccionaban en la zona. Como la luz del sol no permitía ver el fondo del estanque, Max Werenka saltó al agua con su GoPro y grabó la parte trasera del coche para que los agentes pudieran verlo. Su video permitió resolver un caso de una mujer desaparecida desde hacía 27 años.

Janet Farris, de 69 años, conducía sola de camino a una boda en Alberta en la noche de su desaparición. Dos semanas después del accidente, sus familiares recibieron una llamada y supieron que su madre nunca llegó a su destino. Su historia se sumó así a las carpetas de casos sin resolver hasta 2019, cuando Max Werenka descubrió el auto bajo el agua.

“Supusimos que tal vez se salió del camino, se quedó dormida o tal vez intentó esquivar un accidente o a un animal”, dijo el hijo de Janet, George Ferris, a la cadena Canadian Broadcasting Corp.

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